
Tras la brillante gestión de Alfonso García Dueñas, a quien sucede José Aguilar Gómez que permanece dos años en el cargo, en junio de 1.992 llega a la presidencia Alfonso Rafael García Fernández que da un impulso modernizador a la Cofradía, al mismo tiempo que consolida y potencia sus tradiciones más significativas: tamborileros, abanderados, alabarderos, delegados, pasacalles, puñao o gasto, medallas de antigüedad... Muchos e importantes han sido los proyectos que se han llevado a cabo bajo su mandato en estrecha colaboración con sus juntas directivas, haciéndose mención cronológica de los más significativos en los apartados subsiguientes.